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domingo, 20 de mayo de 2012

Relatos de la Violencia: “Tres Sacerdotes guerrilleros venidos de España: Domingo Laín, José Antonio Jiménez y Manuel Pérez Parte 3”

Sacerdotes guerrilleros (Parte 3 de 4)



Pregunta ahora Jerónimo: Compañero Manuel Pérez: ¿En qué condiciones muere el padre Domingo Laín?


Domingo murió en la quebrada La Llama, cerca a Puerto Clavel y Bagre, departamento de Antioquia. Los compañeros venían haciendo un cruce para comienzos del 74. O sea e el tiempo todavía comprendido en la Operación Anorí. Venían del Magdalena hacia el Cauca. Al llegar a esas tierras, se encontraron con un gran operativo del ejército. Ellos venían de caminar muchos días, en una situación muy dura de cansancio, agotamiento y todas las demás dificultades propias de una lucha como esta de la lucha armada revolucionaria. Problemas de alimentación, de enfermedad, porque esa es una zona muy brava de paludismo. Ellos estaban sin provisión y se encontraron con ese operativo enemigo.

Por todas esas dificultades, Domingo estaba enfermo. Estaba hinchado y se pensaba que eso se debía a la desnutrición. Pero ante el operativo militar con que se encontraron, ellos vieron que lo mejor no era estar pasivos, y que ya que los había cogido el operativo, iban a enfrentar la situación. Ellos descubrieron un campamento del ejército, y además se dieron cuenta de que el ejército acampaba ahí pero se emboscaba en un camino por si acaso pasaba la guerrilla. Entonces los compañeros trataron de montarle rápidamente una contraemboscada al ejército.

Ahí hubo como un acercamiento de las dos fuerzas, los compañeros no estaban bien emboscados y la plaga enemiga venia bajando ya. Entonces hubo un choque en que los compañeros le hicieron bajas al ejército. Al parecer, según testimonios posteriores, Domingo trató de recuperar un arma a uno de los soldados que había caído. Pero otro soldado había quedado vivo detrás y le rafagueó a Domingo. Otro compañero murió también al tratar de rescatar el cadáver de domingo. Sé que en la actualidad hay en el sur de Bogotá un barrio que lleva su nombre, cerca a la ladrillera donde Domingo trabajó como obrero.

Juan Carlos, pregunta En qué condiciones y en dónde muere también el padre José Antonio Jiménez, a lo que Manuel Pérez responde:

El fue el primero que murió de los tres. El murió como al año de estar vinculados nosotros a la guerrilla. Murió por los lados de Yondó, Antioquia, cerca del río Magdalena. Los compañeros, como siete, habían salido a una comisión, incluido él, José Antonio. Era una de las primeras veces también que él salía a operativos. Cuando llevaban varias horas caminando, José Antonio se sintió mal. Se detuvo la marcha, y el compañero comenzó a trasbocar, como con mareos intensos, y al poco raro murió, ahí mismo.

No se puede establecer si fue insolación o si fue que algún animal le picó o mordió. Es que a los pocos minutos de su fatiga, perdió la noción de las cosas, perdió la capacidad de raciocinio. Nunca se pudieron establecer las causas reales de su muerte, pero las circunstancias fueron así.

José Antonio era el mayor de los tres. Tendría unos treinta y tres años. Había nacido en un pueblo llamado Nariño, de la provincia de Teruel, también Aragón. Había hecho su bachillerato normal y trabajaba en un banco en Madrid. Era cajero, tenía su profesión. Y ya siendo adulto fue que decidió hacerse sacerdote. Incluso tenía novia y estaba para casarse cuando resolvió vincularse al seminario para iniciar su carrera sacerdotal.

Y como interrumpió su vida normal y dio ese paso, nosotros lo molestábamos diciendo que era de vocación tardía. Era una persona muy responsable en su vida, su trabajo, en sus relaciones familiares. Entonces es adulto decide ser sacerdote, y mas adulto aun cuando se resuelve por la guerrilla. Desde que se vincula al seminario se vincula con nosotros hasta que llegamos a América y hasta que muere en la lucha armada guerrillera colombiana. Podríamos decir que era algo así como la persona seria del equipo de sacerdotes que trabajábamos juntos. Domingo y yo éramos mas hiperactivos. En cambio José Antonio era mucho más reposado, más sereno, mas aplomado, reflexivo, analítico. Él tenía otra característica en la guerrilla, y es que a pesar de que muy pronto murió, él venía haciéndose unos cuestionamientos de algunas cosas que veíamos no correctas que se desarrollaban en ese tiempo en la guerrilla.

De ahí que él estaba para ese tiempo como en una situación de ver cómo se podían plantear algunos cuestionamientos sobre cómo estaba dándose el desarrollo de la organización. Esos son algunos de los aspectos biográficos fundamentales de José Antonio Jiménez.

José Antonio estuvo en la parroquia de Olaya Herrera en la Ciénaga de la Virgen de Cartagena, junto con Domingo y conmigo, Antes habría estado conmigo en la Republica Dominicana.

Nayibi levanta la mano para pedirle al Padre Manuel Pérez: Háblenos un poquito de usted: ¿Dónde nació, Cuando..?

Yo nací en 1943 en Alfame, un pueblito o caserío de la provincia de Zaragoza, como a veinte kilómetros del pueblo donde había nacido Domingo Laín. También soy de familia de campesinos pobres, y también desde niño fui educado como en una actitud normal muy sana en aquellos pueblos, con una religiosidad popular muy fuerte, y con las mismas cualidades fundamentales de honradez, solidaridad humana y cristiana, pues eso los padres de uno lo inculcaban mucho y desde sus primeros días de vida. Esa es la norma general en aquellas regiones españolas. A los once años yo me fui para el seminario de Zaragoza. Primero estuve en un pueblito que se llama Alcoriza, donde estaba el seminario menor, después pasé al seminario mayor.

Mery, característica santandereana, chucureña, pregunta:



Compañero, ¿Cuáles fueron las primeras inquietudes o los primeros impulsos sociales, políticos, revolucionarios que ustedes como sacerdotes europeos sintieron por los pueblos de América Latina y porqué?

Nuestras inquietudes, junto con Domingo, José Antonio y otros sacerdotes, era cómo ligarnos más a la situación que vivía la gente. Al comienzo tuvimos inquietud por ligarnos al trabajo de los obreros en España. Después ya comenzamos a tener inquietudes de ver cómo vivían los inmigrados españoles en Francia, en Bélgica y muchas otras partes y de ahí salíamos en temporadas largas a trabajar como un emigrado más. Así fue como nos encontramos con los sacerdotes obreros en Francia, y nos vinculamos un poco a toda esa corriente de sacerdotes obreros cuando todavía éramos seminaristas. Entonces pensábamos en nuestra vocación sacerdotal, pero vivida en unas condiciones muy diferentes a las que normalmente se conocía como la vida tradicional de los sacerdotes. Para nosotros lo fundamental era encarnarnos en la población más explotada, por lo que consideramos que lo normal de la vida de nosotros era vivir como cualquier obrero en las condiciones de poder vivir del mismo jornal que se ganaba y compartir con la comunidad, sus mismas condiciones de vida. La misma calidad de habitación, de trabajo, de relaciones.

Y al mismo tiempo considerábamos una aportación a todo este debate de la relación marxismo-cristianismo y de integración de los cristianos a la revolución.

Natalia pregunta: Padre Manuel Pérez: Oí hablar antes de otro sacerdote que fue del ELN y que se llama Diego Cristóbal, ¿El era también español o colombiano?
Diego Cristóbal es otro sacerdote, colombiano, que estuvo vinculado a la guerrilla nuestra y que ya murió. Fue un hombre de una gran personalidad que jugó un papel, un gran papel en la organización. Él se vinculo a la guerrilla, aunque mucho tiempo antes estaba colaborando con la organización. Se vinculo a la guerrilla precisamente en los momentos de mayor crisis. Cuando más dificultades tenía la organización, él da el paso de irse a la guerrilla, vincularse a los frentes y bregar a trabajar mucho para lograr que la organización saliera delante de la crisis en que se encontraba. Él es de la orden franciscana, nación en Antioquia, sino recuerdo mal fue en Itagüí. Él se ordeno de sacerdote y desde antes estaba muy ligado con la pastoral en relación a los pobres. Su vida sacerdotal la realizó en Buenaventura haciendo un trabajo con las negritudes que son gentes muy pobres. Después fue trasladado a Bogotá. Mientras estuvo en su parroquia hacia un trabajo pastoral muy liberador. Precisamente en esa actividad es que él debe pasar a la clandestinidad, tanto por su actitud de compromiso con los pobres, que ya desde ese tiempo empezaba a ser sospechoso para las autoridades civiles y de seguridad de acá en Colombia, como por algunas dificultades que se presentaron en el trabajo desde la clandestinidad, o desde su situación de miembro clandestino de la organización se presentaron. El compañero rápidamente en su vinculación a la guerrilla tiene un gran prestigio porque tanto se logro asimilar y adecuar rápidamente a las condiciones de vida del campo, como al mismo tiempo aportas mucho en la actividad militar y el desarrollo político de masas. Él rápidamente adquiere responsabilidades en el Frente Camilo Torres, que fue donde estuvo, y después paso a nuestra dirección nacional provisional. Siendo miembro de nuestra dirección nacional provisional, es que muere el compañero en un combate en Suratá. Estaba nuestra dirección nacional provisional reunida, cinco en total, siendo atacados por el ejército. O sea el ejército llega a esa finca donde los compañeros estaban reunidos. Entonces el compañero con mucha tranquilidad salió a saludar al primer soldado que venía. Lo saludó y le preguntó qué quiere. Respondió que iba a hacer una requisa, lógicamente porque estaba delatada la casa. Entonces el compañero se lanzó y le arrebató el fusil, y al tratar de disparar, el fusil no tenia munición en el interior de la recámara. Entonces cuando el compañero trató de llevar las balas a la recámara, fue que los otros soldados que venían detrás de éste le dispararon. Así murió el compañero. Nosotros creemos que fue una actitud muy valiente y consecuente, en que a pesar de estar desarmados, el compañero se las ingenió para desarmar al militar.

Jenny insiste sobre el padre Diego Cristóbal: ¿Cuántos compañeros iban en ese momento con el sacerdote?

Iban cuatro no más

¿Los otros no alcanzaron a reaccionar?

Sí, otro compañero que alcanzó a reaccionar también fue dado de baja por el ejército. Y los otros tres fueron detenidos.

El turno para preguntar es para Yaneth: ¿Quién fue en el ELN el padre Aurentino Rueda?

Aurentino Rueda ha sido muy mencionado porque ha adquirido trascendencia también, porque ha tenido responsabilidades en la organización. Y que también era franciscano; el primer franciscano que se vinculo al ELN, es colombiano, que también por su compromiso con los pobres, por su dedicación al trabajo con las comunidades en Bucaramanga, él comenzó cada vez más a adentrarse en ese compromiso de liberación de los pobres. El compañero después de que también tuvo que pasar a la clandestinidad por algunas dificultades que se presentaron en su trabajo, también se vinculo a la guerrilla y también se supo adecuar rápidamente a las condiciones de vida del campo. Eso hizo también que el compañero fuera asumiendo responsabilidades en la guerrilla y en la organización. El compañero venia cumpliendo un trabajo en la guerrilla, y también el compañero se mantiene pues activo. Él está vivo pero hablamos de él por lo que es una persona conocida por el enemigo, y también es un compañero que ha aportado mucho a esta lucha.
Leyla interroga de qué parroquia era el padre Diego Cristóbal…

yo no recuerdo bien de qué parroquia fue en Bogotá, que fue donde trabajó como sacerdote, entre otras ciudades del país. De Aurentino tampoco recuerdo su parroquia en Bucaramanga. Hay muchos otros sacerdotes católicos que colaboran y hasta podría decirse que son del ELN, pero cada uno de ellos en su parroquia, y por eso no es prudente ni conveniente hablar de ellos por ahora.

Mauricio, formula tres preguntas en una “por si no alcanza el tiempo para la segunda vuelta”, dice, y pregunta:

¿En qué circunstancias prácticas, detalladas se vinculan ustedes al ELN? ¿Cuál era el estado de la organización y en qué condiciones la encontraron cuando ustedes llegaron al ELN?

Las circunstancias o decisión de vincularnos al ELN fue a raíz de nuestra expulsión de Cartagena. Nosotros vivíamos en esa ciudad las mismas condiciones de vida y de lucha que vivía toda la gente. Por eso cuando se produce nuestra expulsión, nosotros decidimos nuestra vinculación a la guerrilla como el paso siguiente, como lo haría cualquier pobre (con conciencia claro está) al cual no se le permitiera mas estar legalmente trabajando y luchando. Ahora bien, nosotros no queríamos ser como los sacerdotes españoles que aparecían vinculados a la guerrilla, sino que queríamos ser un grupo en el que fundamentalmente los sacerdotes colombianos, o de origen colombiano, estuvieran encabezando esa decisión, para que no se nos pudiera tachar o tachar a la organización, de estar vinculando extranjeros a su seno, aunque nosotros nos sentíamos en muchos sentidos plenamente colombianos.

De ahí que en ese tiempo hicimos una reunión como con doce sacerdotes que estábamos todos en la misma línea de trabajo. Todos asumíamos la decisión de vinculación a la guerrilla, y que haríamos publica esa decisión, cuando ya estuviéramos en las montañas. Porque sí es importante ver que realmente no era una cosa individual o particular sino que era el compromiso de muchos sacerdotes, que a partir del compromiso que habíamos hecho como grupo de Golconda, veníamos trabajando en una pastoral de liberación y comprendiendo que la salida era el socialismo; que para llegar a esa salida, realmente había que enfrentar, en una forma violenta, las estructuras de opresión que había en Colombia. Por eso cuando ya las puertas se cierran para otro tipo de trabajo, somos un grupo bastante numeroso, la mayoría de los cuales habíamos sido reprimidos ya en nuestro trabajo, como era Vicente Mejía en Medellín, Manuel Álzate en Cali, René García en Bogotá, Roberto Becerra en Bucaramanga, nosotros en Cartagena. Había otros misioneros que estaban por el alto Sinú, otros por los Llanos. Había sido también la participación con monseñor Valencia Cano. O sea, todos del grupo de Golconda, realmente era un grupo sacerdotal bastante numeroso.

Esa decisión la seguimos bastantes compañeros, si bien posteriormente por dificultades muchos de esos compañeros siguieron trabajando pero en una relación más marginal con la guerrilla, pero sí todos dentro de ese gran sentido de liberación popular. Ahí tomamos esa decisión, el grupo de sacerdotes de ingresar a la guerrilla, y en ese momento somos expulsados de Colombia, pero nos mantenemos firmes y consecuentes con esa decisión. Por tanto primero salimos José Antonio y yo expulsados de acá. Incluso nosotros llegamos a España y nos regresamos hasta Curazao, de donde nos echaron, y en donde estábamos esperando a ver si podíamos hacer felación nuevamente con Domingo Laín, y que éste hubiera hecho nuevamente relación con el ELN, para nuestro ingreso directo y clandestino, obviamente, a sus filas.

Pero estando en esa espera somos expulsados de Curazao, llegamos de nuevo a la Republica Dominicana, de allí nos expulsan nuevamente para España encontrándonos otra vez los tres: Domingo, José Antonio y yo. Ahí es donde hacemos ya conexión con voceros del ELN en Europa y venimos clandestinamente para la guerrilla.

Me pregunta usted cómo encontramos la guerrilla a nuestro ingreso. Eso fue un impacto de mucha expectativa, de mucho romanticismo, de la ilusión. Para ese momento se vivía muy intensamente la caída del Che Guevara en Bolivia. Nosotros habíamos leído el Diario del Che en Bolivia, Guerra de Guerrillas del mismo Che, pero en la práctica no sabíamos nada de guerrillas. Lo que habíamos oído de Camilo con esa gran motivación que nos había sorprendido las condiciones de vida del pueblo con el cual vivíamos, y podríamos decir que la única enseñanza de guerrillas que teníamos, era el Che.

Incluso le voy a contar una anécdota muy curiosa. Cuando nos expulsaron de aquí, nos metieron en un barco español, el Zatrustegui. Ahí en el barco la gente nos recibió, todos los tripulantes, claro, con la expectativa de que éramos sacerdotes españoles expulsados de Colombia. Comenzaron a interrogarnos, que cómo vivíamos. Nosotros en medio de nuestra ingenuidad hablábamos sencillamente con quien fuera. Contando nuestra experiencia porque hasta ese momento no teníamos nada qué ocultar, sino nuestra experiencia como sacerdotes españoles en un país latinoamericano. Se nos presentó en ese barco un medico, el médico del barco, diciendo que él era Inti Peredo que iba clandestino para hacer unos contactos internacionales. Nosotros entre crédulos e incrédulos, sin embargo dijimos cosas no muy favorables sobre el régimen español que en ese momento estaba en estado de sitio. Repudiando a Franco, etc. La cosa fue que tan pronto llegamos a España nos detuvo la policía española. Pues el tipo no era ningún Inti Peredo sino un miembro de la policía de seguridad de España. Ese fue un incidente anecdótico motivado por nuestra ingenuidad de entonces.

¿Cómo encontramos la organización?, pues yo digo que dentro de ese romanticismo que teníamos, para que
se haga usted una idea, con ese sueño de sabe cómo el Che, que había sido una persona tan integra, tan dedicada, y sobre todo lo que nosotros más admirábamos: Tan desprendida de su internacionalismo. En ese sentido nosotros decíamos, y un poco nos parecíamos al Che en eso, de que nuestra patria era donde los explotados estuvieran, y ahí nos vinculamos a una vida de ser uno más de los explotados. Por eso era que para nosotros era de gran admiración el Che.

Bueno, lógicamente el contraste de ese sueño, de esa ilusión romántica a la realidad, fue muy duro, porque los hombres que encontramos en la guerrilla del ELN de entonces, no eran esos héroes como el Che, sino hombres comunes y corrientes de carne y hueso, con sus deficiencias en muchos casos, dentro de esa concepción que se tenía en ese momento, en que la subsistencia del guerrillero hacia que a todo el mundo se le probara, muchas veces no con el mejor trato; y más cuando era un hombre que llegaba de la ciudad; tenía que mostrar que, en cierta forma todavía ese machismo estaba vivo en las guerrillas. Entonces nosotros habituados a ese trato de la fraternidad, la relación humana, todas esas actitudes y principios en que nosotros habíamos sido educados, no por ser religiosos sino por nuestro humanismo y porque nuestra religiosidad nos llevaba a que para nosotros lo máximo era el hombre, y en el centro de la vida era el hombre; y por tanto el respeto a la persona humana era lo más importante. Lógicamente hubo cosas que nos sacudieron e impactaron negativamente; nosotros reflexionamos en que esas eran las condiciones de la lucha y de la guerra, y que por lo tanto teníamos que comprender mucho más cómo era esa realidad. De todas maneras nos impactó el heroísmo de aquellos compañeros que conocimos en aquellas condiciones tan difíciles de persecución del ejército, y que aun así mantenían ese espíritu y esa actitud de combate y ese heroísmo y decisión como para dar la vida por el compañero y ante la decisión de cada hombre cuando iba al combate.

La consigna era que ningún compañero que cayera junto a uno, odia quedar en manos del enemigo. O que al enemigo había que recuperarle sus armas. Entonces esa gran decisión y ese coraje se cumplía, se veía en aquellos hombres.

Eran hombres de una gran nobleza y de mucha dedicación a la lucha. Pero dentro de esa concepción, en que ya se hacían notorias las deficiencias de desviación foquista que hemos llamado, había algunas situaciones que se venían ya resaltando. Hacíamos mucha actividad militar; había rasgos de militarismo y autoritarismo, y de mal trato hacia los compañeros, un trato duro, fuerte. Entonces para nuestra sensibilidad de educación, eso era duro. Otras dificultades: pues uno ve que es lo normal en las organizaciones; lo que a nosotros nos impactaba mucho era el manejo y el desarrollo de las contradicciones internas del movimiento, y cómo eso incidía en la vida y en la relación de los hombres. No siempre se manejaban las contradicciones internas bien. Porque una cosa era la discusión y otra muy distinta la fraternidad entre camaradas. Entonces afectaba una cosa a la otra. Ese era un aspecto que a nosotros nos impresionaba. Otro aspecto, como en continuidad, era la dureza de la vida. Nosotros habíamos sido educados en el sacrificio pero era un sacrificio voluntario. Aquí también era voluntario, mas sin embargo, las condiciones duras de la vida, eran independiente de la voluntad o no, sino de unas condiciones de subsistencia muy difíciles. De hambre, de persecución del enemigo. Adecuarse a unas condiciones de vida así, es un proceso.

Lucas, siguiendo la táctica de Mauricio de preguntar doble y hasta triple de una sola vez, pregunta quién era el máximo jefe del ELN cuando a sus filas hicieron ingreso Manuel Pérez y los demás sacerdotes españoles, y cuál era la situación política y militar de la organización cuando ese ingreso se produjo…

Entonces el ELN estaba definido como una organización político-militar con una concepción marxista de la guerra. Planteaba la guerra popular y prolongada, la transformación de las estructuras, o sea que políticamente estaba claro en su objetivo hacia la toma del poder.

Álvaro interrumpe: ¿Todavía tenían la concepción foquista?

Exacto. Tenía el planteamiento foquista de que el foco irrumpía, se reproducía e insurreccionaba a las masas como por inercia. Que era, en síntesis muy apretada como la deviación que se venía produciendo de cómo materializar y aplicar lo que había sido la experiencia cubana. De ahí que la expectativa era que íbamos a crecer y que haciendo combates la gente se iba a vincular porque eso llamaba la atención, la despertaba y la incentivaba. Y que por tanto lo principal era lo militar. Lo demás se daba por su inercia. Y efectivamente incluso la guerrilla a nivel táctico hacia combates de envergadura y con poquitos hombres, con mucho arrojo y mucha valentía. En ese tiempo en que yo me vinculé, se desarrollaron muchos combates, hasta 1972, prácticamente hasta que comenzó Anorí. La guerrilla del ELN era muy combativa y produjo acciones que en ese momento provocaron mucho impacto.

¿Militarmente estaba muy diezmado el ELN cuando usted se vinculó?

No era su mejor momento pero sí venia en proceso de auge y desarrollo. Porque hasta 1973 fue auge y desarrollo del ELN. En el 69 lo que pasa es que para ese tiempo las guerrillas eran muy combativas pero no muy numerosas también. Para ese momento alcanzamos a ser 250 guerrilleros y con esa cantidad de hombres en esos tiempos hicimos muchos combates. Realizamos hasta cuatro tomas de poblaciones con policías al mismo tiempo. Emboscadas. Hacíamos tomas simultáneas, porque un grupito de diez o quince compañeros era capaz de hacer una toma de puesto de policía de ocho o diez policías. Se hacían acciones con mucho arrojo y con mucha audacia. Podríamos decir que esos fueron los mejores momentos del ELN hasta 1973 cuando se produce el golpe de Anorí.

Jorge Enrique, quien no se inscribió porque creía que no tenía nada que preguntar, no se aguantó el impulso de interrogar sobre sus antiguos amigos y compañeros en la Juventud Comunista de Santander, quienes después ingresaron al ELN, siendo fusilados en desarrollo de la lucha interna mal conducida en su seno.

Es cierto, comandante Manuel Pérez, que ustedes han reivindicado la memoria de los compañeros Medina Morón, Heliodoro Ochoa y Julio Cesar Cortés y otros compañeros que fueron fusilados al finalizar los años sesentas?

Sí, nosotros hemos reivindicado la memoria de todos los compañeros que murieron ajusticiados tanto en ese juicio como en otros. No porque consideremos que todo lo que hicieron esos compañeros fuera correcto. Sino porque consideramos que murieron como consecuencia del mal tratamiento, de parte y parte, de contradicciones políticas. O de maneras de resolver militarmente contradicciones políticas; por el mal manejo que de las partes en contradicción se le dio. Y salió vencedor el más fuerte, pero dándole salidas militares a lo que se debía dar salidas políticas. Por eso es que nosotros no consideramos ahí ni vencedor ni vencido, ni excluyentes ni excluidos, sino que consideramos que son compañeros que lucharon honestamente en la revolución, que tuvieron contradicciones políticas de los compañeros que después continuarían también con la lucha, como Fabio Vásquez y otros compañeros pero eso no quiere decir que esos compañeros, por ese hecho no sigan siendo reivindicados como revolucionarios,

Patricia quiere saber: ¿Las relaciones de Vásquez y el ELN como son en este momento?

Nosotros procuramos que sean lo mejor. Sí se relaciona él con compañeros de la organización, y yo personalmente he ido a hablar con Fabio Vásquez. Nicolás Rodríguez también. Porque nosotros en el 75 o 76, cuando se tomó la decisión de cuestionar la primera responsabilidad de Fabio Vásquez, no fue la decisión de excluirlo de la organización, sino de que se analizaran algunos errores en la organización, y lógico había un buen numero de compañeros de responsabilidad; cuando supimos de algunos errores no solamente de consideración política, sino de responsabilidad individual, y como el mayor responsable de la organización en las determinaciones concretas; nosotros consideramos que en esas condiciones el compañero no era el hombre que debía seguir siendo el primer responsable de la organización. Se le cuestionó la responsabilidad pero no la militancia en la organización. Quedaba pendiente tratar en algún evento democrático, el análisis de esas dificultades. Por eso se fue a hablar con el compañero y se le cuestionó. Por esos errores se e informó que quedaba destituido de la primera responsabilidad de la organización, mas no de la militancia. Y que por la situación difícil por la que atravesaba la organización, se planteaba que si era bueno que continuara en el exterior, y que íbamos tratando su situación.

Después de pasar varios años en que la organización va adquirir un desarrollo y condiciones de ir generando un desarrollo del centralismo democrático, de la participación de la democracia del conjunto de la organización en todas las decisiones políticas, y también históricas, nosotros consideramos que ya habían las condiciones para que abordaran estos aspectos, en un clima mucho más sereno y tranquilo. De ahí que fuimos a hablar con él, y a plantearle cómo mirábamos algunos aspectos de la historia, en los cuales él podía sentirse involucrado. Lógicamente no hemos coincidido en muchos de esos aspectos. Nosotros respetamos la opinión del compañero en muchos de esos aspectos, pero consideramos que la organización debe fallar sobre esas responsabilidades históricas. No consideramos que va a fallar sobre las personas en cuanto a someterlas a un juicio, sino a hacer claridad sobre aspectos históricos, como fueron esos juicios. Esto ha hecho que él se considere en algunos aspectos un poco lastimado, o por lo menos con diferencia a lo que valoramos a otros compañeros de la organización. Sin embargo, nosotros creímos que lo mejor era tratar esa situación en un evento democrático, en que una parte de ese evento se lo dedicáramos a esa situación histórica que quedaba con relación a Fabio Vásquez por ser una persona tan importante como nuestro fundador al cual seguimos reivindicando como tal. En ningún momento los errores que haya cometido, nos llevan a no valorarlo como el fundador de nuestra organización. De ahí que entonces lo invitamos al primer congreso de la organización. El compañero no quiso asistir. Adujo algunas razones. Pero nosotros consideramos que no era valido el planteamiento de no asistir, siendo que la dirección lo orientaba como un militante más para asistir a ese evento.

Argenis estaba aun temblando de emoción por el escrito que momentos antes le había entregado en la rancha, al calor de la hoguera y mientras saboreaban el tinto de las siete de la noche, su guerrillero enamorado y que decía:”Para ti, porque eres capaz de transformar la sombra en luz y la tristeza en alegría. Quiero darte hoy, multiplicado por millones, todo el amor con que has iluminado nuestros corazones”. Embriagada por los efectos del amor, Argenis interrogó a Manuel Pérez; ¿Quién remplazó a Fabio Vásquez en la comandancia general del ELN, y cuando llegó usted a ese cargo?

Nicolás Rodríguez Bautista lo remplazó, porque él era el remplazo que Vásquez había dejado. Entonces la organización siguió aceptando al reemplazante en la comandancia que Fabio Vásquez había dejado. Yo para ese momento era segundo responsable de un grupo guerrillero. Al salir Fabio Vásquez y al cuestionarse su responsabilidad, una de las primeras actividades que hizo Nicolás Rodríguez, fue citar a una reunión de los principales cuadros de la organización. De ahí que se considero que los dos primeros responsables de cada grupo guerrillero asistiéramos a esa reunión, y también algunos responsables urbanos. Ahí es donde se realiza, en el 78, la primera reunión de responsables de la organización. Así la llamamos. Ahí es donde supuestamente se nos consideró, al no haber cabeza en la organización sino solamente Nicolás, se nos consideró a los dos primeros responsables de cada frente, como una especie de dirección nacional provisional. Podemos decir que en ese momento es que entro yo a formar parte de la conducción o decisiones de conducción nacional de la organización. Eso fue en 1978

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En próximos dias la parte final...




domingo, 5 de febrero de 2012

“Certeza y amor en cada paso dado y cada logro alcanzado…”

Nacimos en una tormenta perpetuada, 
Noche de catástrofe y barbarie. 
Oscuridad de humillaciones y salvajismo.
Asesinatos sin escrúpulos humanos 
Insultos irreverentes a nuestras convicciones, entrega absoluta.
Caminos temblorosos de esclavitud y tinieblas de arduo sometimiento. 
Fuimos testigos de Invasión, desalojo y múltiples masacres por forasteros, 
Dominación de nuestra cultura, 
Control de nuestra fe, 
Explotación de nuestras riquezas… 
¡Que paradójico! Protagonistas de aquella obra histórica. 
Descubrimiento de maravillosas áreas de sangre, 
escenarios inundados y lamentados en llanto impotente, 
bajo cadenas de opresión y condiciones de miseria. 
Retoñamos en mariposas rebeldes 
Sueños de cristal, Encarnecidos de Protesta e inconformismo 
Poesía critica, exclamación de cambio y sueños de emancipación. 
Somos hijos de esperanza 
Hijos de anhelos utópicos, 
Hijos de fracasos y derrotas, 
Hijos de luz y mañana, 
Hijos de trincheras en combate, 
Hijos del sonido de cada fusil, 
Hijos de montañas y veredas, 
Hijos de obstáculos y barreras, 
Hijos de almas con valor y generosidad… 
Y lo más importante: Hijos que encienden la llama invencible, ella que al trascurrir el tiempo, aumenta su fortaleza y seguridad. 
Ambiciosa, comprometida por una causa más que justa, 
luchadora, incansable, inmune a todo tipo de ataque, 
que prevalecen nuestras aspiraciones de júbilo, que Florece cada semilla con ardor revolucionario, calor de ideales, hoguera omnipotente, flama imprescindible... 
Y lo primordial: 
Certeza y amor en cada paso dado y cada logro alcanzado… 



Movimiento Jaime Bateman Cayón 
M-JBC

miércoles, 16 de noviembre de 2011

viernes, 28 de enero de 2011

"Arremetida academicista"

Hace una semana recibimos una noticia que nos sorprendió: se acababa en Medellín una propuesta de resistencia estudiantil llamada P.A.R., justo cuando empezábamos a cono
cernos. En su sitio web (http://par-concapucha.blogspot.com/) aún se puede leer el documento donde explican de manera pormenorizada el por qué deciden dar un paso al costado. Lo hemos leído una y otra vez tratando de comprender un texto que no relata simplemente; grita fervorosamente por el amor que le tiene a nuestro pueblo.

Dicen los compañeros en su Manifiesto que han cometido errores –algunos de ellos graves- y que no han podido corregir ciertas actitudes que paulatinamente se convirtieron en vicios. En esto nos sentimos algo más que
identificados; también cometemos errores gravísimos que, en otras circunstancias, nos costarían la vida. Desde el principio quisieron marcar la diferencia con un nuevo estilo y hoy saben que muchos de los grup
os que allí accionan a diario, los tienen como referencia. Incluso nosotros desde la distancia admiramos el trabajo realizado. También recibieron –reciben- las mismas críticas que se escuchan en los pasillos de todas las universidades públicas del país: “los capuchos no dejan estudiar”, “dicen cuándo se puede o no hacer clase”, “convierten la academia en otro campo de guerra”, como si la universidad pudiera –o debiera- ir de espaldas a una nación que a diario, en cada espacio, se debate entre la vida y la muerte. ¡Cómo quisieran los academicistas que bastara con tener la razón!

Y el más reciente de los postulados:“Los encapuchados carecen de imaginación y ayudan a criminalizar la lucha estudiantil” poniéndose en fran-
ca igualdad con los razonamientos vulgares, básicos y mentirosos de la conocida ex senadora uribista Gina Parody.Es común escuchar estos comentarios de alguna parte del estudiantado despolitizado; “educado”por Caracol y RCN. Lo que es llamativo y nuevo es que un grupo de “académicos”, algunos de ellos profesores reconocidos de la Universidad, arremetan contra nosotros, los encapuchados. En la Universidad de Antioquia es recordado el panfleto difundido por el famoso filósofo, profesor y poeta Carlos Vásquez Tamayo que, con toda su formación académica, hace los mismos razonamientos de Jota Mario Valencia pero con bellas expresiones.

Hace en su texto el profesor Vásquez Tamayo un análisis sobre la juventud y la incapacidad de imaginar y proyectar otras formas de expresión estudiantil diferentes a la capucha y al explosivo. Dice que si muchos estudiantes no se manifiestan es por culpa nuestra, nos ubica como el principal problema de la Universidad Pública Colombiana; ya no es la falta de recursos o la corrupción, tampoco la calidad de la educación ni las políticas que la deforman. Somos nosotros el problema, como si realmente dictáramos las leyes que hoy tienen a la educación colombiana moribunda y que hace que nuestros jóvenes prefieran estudiar en el exterior. Por otro lado, en Bogotá, el reconocido profesor Alejando Álvarez, que participó en la desastrosa administración de Óscar Ibarra en la Universidad Pedagógica, tuvo la valiente y desvergonzada tarea de publicar un escrito sobre el “problema de la protesta estudiantil”, no en la Pedagógica, donde lo conocen por inconsecuente, sino en la Universidad Distrital donde poco se sabe de él. ¡Qué valentía!

El profesor Álvarez también nos ubica como el problema principal. ¡Qué ironía! Él, que hizo parte de una administración que dejó un hueco financiero de más de 20 mil millones y que hoy tiene a la Pedagógica cerca de la llamada Ley de Quiebras, nos ubica como el coco de la Universidad. ¡Este sí es uno de los paladines defensores de la educación colombiana!

Muy cerca de allí, en la Pedagógica, un grupo de “intelectualoides”, instruido desde Bienestar Universitario y otras dependencias por personajes como Clara Chaparro “la arrepentida”, hace una campaña de desprestigio contra el movimiento estudiantil. “Yo acuso” titulan los carteles
que hacen mofa del lenguaje utilizado por el estudiantado y que, para sorpresa, ¡otra vez nos ubican como el problema principal!Entonces, vamos entendiendo, que no es una casualidad que en una Universidad hagan una campaña de esas dimensiones sólo para desprestigiarnos; es una política que seguramente se está propagando como virus en las demás universidades del país para, por un lado golpear la simpatía que existe dentro del estudiantado y por el otro, golpear lo más importante para un revolucionario: su moral.

Ellos piensan que nos pueden desmoralizar porque utilizan a ciertos sujetos que se formaron en la Universidad Pública, muchos de ellos que militaron en la izquierda e incluso fueron parte de algún movimiento insurgente y que “saben cómo se manejan las cosas”. Que estén seguros que con nosotros se equivocaron de estrategia.

En este momento voy a contar mi historia personal -lamento personalizar el escrito-, cómo la Universidad Pública ha marcado mi vida, cómo unos seres sin rostro me inspiraron y por qué hoy hago parte de un grupo llamado Jaime Bateman Cayón.

Ingresé a la Universidad sin haber sido parte de ningún grupo político, mucho menos de izquierda. Quería estudiar y trabajar.No conocía nada más que lo que sabe toda mi gente; las cosas están mal, pero podrían estar peor. Sin embargo quería conocer.Los grupos de trabajo abierto me parecían tan limitados en su poder de convocatoria que nunca estuvieron en mis perspectivas. Poco a poco me empecé a interesar en la política, quería cambiar el mundo y los ejemplos a seguir, por la popularidad dentro de un gran sector, eran los encapuchados.
Ese discurso apasionado de tantos, el altruismo que profesaban y que demostraban en sus actos-en este país uno no tiene más que una parcela de libertad y puede perderla en su actividad política- el interés por los desposeídos, la promesa de un mundo mejor y el convencimiento de su causa me llevaron a ver el mundo de otra manera.

La forma de apreciar y analizar la realidad ya no fueron las mismas. Caminando por las calles de mi patria vi el contraste entre quienes piden una moneda y quienes pasan en lujosos carros, entre los que no comen nada y quienes comen caviar. Los encapuchados de la Universidad me contagiaron de su pasión por la vida. Confieso que creí que la revolución era fácil y que con “tirar una piedra” bastaba. Quería cambiar el mundo, ¡ya! Fue cuando ingresé al Movimiento Jaime Bateman por afinidades políticas y por convicción.

Entonces entendí que no era tan fácil. Muchas veces me sentí frustrado porque en los barrios, a pesar del esfuerzo colosal, no podíamos cambiar mucho. También porque luego de “tirar piedra”, del Tropel, como lo llamamos familiarmente, el país en nada mejoraba. Escuché una y otra vez a quienes hoy, por estar en otros espacios, dicen que no es un trabajo serio y que finalmente no importa. Yo creo que sí importa. La gente como yo, que creo que es la mayoría, sin experiencia en la militancia política y sin conciencia de clase en un principio, reclama el derecho a luchar. Es cierto que con un “Tropel” no vamos a cambiar el mundo, eso lo tenemos claro, no somos ingenuos.

Pero también es cierto que el primer paso para encaminarse por la revolución es a través de la conciencia política y esa, así le duela a muchos, la sembraron en mí los encapuchados de la universidad pública.
Y que sin su trabajo, muchos “yo”, otros jóvenes que vienen sin presupuestos políticos, probablemente nunca tengan entre sus sueños levantarse todos los días y buscar, por todos los medios, un país esta vez sí para todos. Estos seres sin rostro, de los que ahora hago parte, hacen el trabajo más humilde; enamoran a los jóvenes de su pueblo y luego estos jóvenes harán parte de las organizaciones sociales y populares que desde otros espacios luchan por el cambio. Ojalá que los revolucionarios no sólo entendamos la importancia de nuestro trabajo cuando nadie más lo esté haciendo.

A los compañeros de P.A.R. sólo nos queda agradecerles porque fueron –son- la inspiración de muchos compañeros que hoy empiezan, de muchos que a la distancia –como nosotros- nos llenamos de fuerza con su ejemplo. Estamos seguros que nos encontraremos más adelante en un proyecto en común llamado La Nueva Colombia.

Escrito por el Movimiento Jaime Bateman

domingo, 2 de enero de 2011

“Hasta ese momento éramos la pureza en chanclas”

Eso le dijo Jaime Bateman a la prensa cuando se refirió al evento de las Armas del Cantón Norte y prosiguió: “Dejamos de ser el Robin Hood del paseo para convertirnos en el Che Guevara” para explicar por qué en ese momento eran el objetivo número principal para el gobierno de Turbay.
Hoy -más que nunca- se hace de imperiosa necesidad trabajar en la memoria de los pueblos; el manejo oficial de la historia nos convierte en “subversivos”, porque no nos acomodamos a los dictados y tampoco vemos ese hilo conductor como un pasado muerto, sino como un motor de lucha más vigente que nunca en nuestro país. Un 1° de enero, hace 32 años, la Operación Colombia –La de la “Ballena Azul” como la llamó Bateman- le entregaba al país una noticia que no se podía creer ni siquiera cuando salieron los altos mandos militares con los ojos desorbitados a explicarle al país, que la guerrilla, se le había robado 5.000 armas en el Cantón Norte en Bogotá.


Y es que cuando se habla de guerra popular se hace en serio y asumiendo la rebelión armada como camino inexorable hacia la independencia definitiva, esa que se vio truncada cuando la oligarquía santanderista truncó el sueño Bolivariano “de una patria del tamaño justo del subcontinente americano”, como lo llamara Andrés. Se “recuperaron” esas 5.000 armas -7 mil según lo cuentan años después- para darle impulso, vida y –de una vez por todas- aspiraciones de triunfo al pueblo colombiano. Nunca antes en la historia de la rebelión de nuestro país se le había dado un golpe tan contundente al orgullo de las Fuerzas Armadas sin disparar un solo tiro, el único momento hasta ese momento en que los militares habían sentido vulnerado en cacareado “honor militar” fue cuando los héroes de Marquetalia –entre ellos mujeres y niños- los habían hecho avergonzar ante el mundo entero cuando anunciaban que “las repúblicas independientes se acaban hoy mismo” y no pudieron, a pesar de los aviones y la intervención gringa- hacerle el menor daño a los guerrilleros de antaño. No se quedaron sino en las ilusiones morbosas de Álvaro Gómez Hurtado.

A partir del momento en que el General Miguel Vega Uribe –a punto del infarto- ingresa a los almacenes de donde el “Eme” le sacó las armas, comenzó por orden suya la persecución más atroz contra la guerrilla poniendo como objetivo número uno la captura o asesinato de Jaime Bateman Cayón. Se hizo pública la tortura; se volvió política de Estado para arrancarle la información –y la dignidad- a las miles de personas que cayeron en los crímenes del Gobierno de Turbay Ayala. Con la aplicación de las torturas traídas del cono sur vencieron a algunos combatientes y recuperaron algunas armas. Nunca más el Ejército pudo mostrarse generoso, bueno y apolítico, a través de la confrontación se le obligó a mostrarse con su ferocidad, sin afeites ni retoques.

Recordamos los informes de Amnistía Internacional llamando al respeto de los Derechos Humanos, los Consejos de Guerra administrados por los mismos torturadores, el apoyo incondicional de las madres de los presos políticos que con sus canas hacían avergonzar a los Generales de la república. A partir de la época del Cantón Norte ya se perfilaban las Fuerzas Armadas como el enemigo número uno del pueblo, allí se da el nacimiento de la impunidad, por eso luego viene el Palacio de Justicia y la impunidad, y hoy se hacen presentes, para vergüenza de una nación, los asesinatos de los jóvenes de Soacha como insignia y de los miles de jóvenes en todo el país. Eso es lo que llamamos la aplicación de la pena de muerte, acción ilegal de una oligarquía que se desgatiña hablando de la legalidad y de los Derechos Humanos, pero que en la práctica se hace la loca y a penas se ruboriza ante el acoso de la opinión nacional.
Y atentos al discurrir histórico de nuestra América nos encontramos con que el nuevo año siempre trae nuevos retos y expectativas, y en 1959 le correspondió al heroico pueblo cubano mostrar que no sólo es una tarea luchar contra el imperialismo, sino que es posible vencerlo. El Che y Raúl ingresaban triunfantes a Santiago de Cuba ante los ojos expectantes de su pueblo, que esperaba a su líder e inspirador, Fidel Castro. Cuba se convirtió en el Faro de América Latina y desde allí, con bloqueos, intentos de invasión y la propaganda negra, ha mantenido en alto la bandera de la dignidad de los pueblos y nos recuerda, con su ejemplo, que “no hay poder en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la razón y las ideas”. Y las armas del Cantón nos recuerdan que sí es posible, que cuando un movimiento plantea algo, debe hacer hasta lo imposible por conseguir los medios para hacerlo realidad, así como hace 32 años se tomaron las armas para hacer posible que el pueblo en armas luchara por su libertad.


Ahí están los ejemplos, así a diario nos muestre la gran prensa que no hay otro camino, nuestros pueblos nos han dado cátedra de audacia infinita y cuando más se les ha dado por derrotados llegan las nuevas generaciones a recoger las banderas y a llevar la confrontación a otros niveles, más altos y con más perspectivas de triunfo. Nos ha correspondido a nosotros, los colombianos de esta generación, proyectar esas viejas victorias en el futuro y poner nuestra sangre en las luchas del presente, pero las próximas generaciones de colombianos no serán de esclavos.


¡A 32 años del Robo de las Armas para el Pueblo!
¡A 52 años del triunfo de la Revolución Cubana!


Movimiento Jaime Bateman Cayón

viernes, 31 de diciembre de 2010

2011: Heredando la historia colombiana

Este año –como todos- tiene su final. Hoy es el final de uno más, pero para nosotros no es igual. Hace un tiempo asumimos un compromiso por la dignidad de este pueblo y lo estamos cumpliendo con todas sus consecuencias.

Hoy sabemos que una Organización no se construye en un abrir y cerrar de ojos, que no es fácil pero tampoco imposible. Nos dimos cuenta que por más voluntad que haya, la unidad no se decreta, se construye a partir de un proyecto político en común. Los golpes nos han hecho despertar, corregir y volver a empezar. Algunos han cogido otros caminos –siempre en la lucha revolucionaria- pero nos acompañan con la certeza del amor de la que hablaba Jaime.

Este es fue un año de accionar constante y lo hemos hecho con el fervor que nos imprime nuestra vida joven. No somos expertos, lo que somos y lo que sabemos no ha sido por instrucción de nadie, sino porque la lucha, día a día, nos enseña que no hay manuales ni recetas, QUE LA LUCHA NO SE ESCRIBE, SE VIVE. Que es sólo en la práctica donde nos haremos fuertes, y que si nos equivocamos tendremos que hacer uso de la autocrítica, otra vez en la práctica. No nos hacemos ilusiones que un día llegará la virgen santísima y se solucionarán mágicamente los problemas del pueblo colombiano, esos tiempos ya pasaron y no volverán. Las soluciones se consiguen peleando, y se pelea para vencer. Sin puntos medios, como escribió el Che: “en una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera”.

Hemos sido arriesgados y lo seguiremos siendo, porque tenemos claroque sólo cuando se inunda la lucha con pasión desbordada, corriendo riesgos y convencidos de la victoria, se alcanza el triunfo. Hemos sido ambiciosos porque la hora así lo exige, porque como dijo alguna vez el Comandante Pablo “Si Bolívar hubiera aspirado únicamente a la presidencia, máximo hubiera alcanzado la alcaldía de Santa Marta… y eso”. Hemos sido claros hasta la saciedad en nuestros planteamientos y tal vez la consecuencia con éstos nos ha acarreado algunos no tan amigos, pero eso no nos preocupa, porque la historia y el presente nos están dando la razón.

De nuevo nos asumimos herederos de la historia colombiana, porque miramos el futuro sin darle la espalda al pasado, como lo hizo nuestro hermano mayor, Pablo, Pablo el grande, Pablo pueblo, el que durante este año dejó de brillar por su ausencia y se coló de nuevo en la primera línea de las filas revolucionarias.
Anhelamos profundamente que en el 2011 se ondeen las banderas de la igualdad y de la libertad y como propuesta dejamos que Álvaro Fayad cierre este texto: “Pasaron los tiempos de las aguas tibias, pasaron los tiempos de los análisis exhaustivos de la realidad colombiana y llegaron los tiempos de ponerle vida, sangre y hechos concretos al camino de la victoria”


Bolívar con su espada, Bateman con tu su fusil. Juramos patria libre, VENCER O MORIR

CON EL PUEBLO

CON LAS ARMAS

AL PODER

sábado, 27 de noviembre de 2010

¿DEMOCRACIA O ESTABLO ELECTERO?

Si estuviera en manos de la comunidad universitaria elegir a un rector, nosotros seríamos los primeros en atacar directamente ese problema. Hoy les estaríamos hablando de organización y urnas, de conciencia, de las propuestas de tal o cual candidato, si el problema fuera la “transparencia de las elecciones” en la Universidad Distrital no estaríamos encapuchados, a eso le podríamos dar un tratamiento diferente.


Hoy no se trata de hacer cumplir unas normas o incisos. Le estaríamos jugando –como los desilusionados de antes- a la reforma de “unas cositas” y a conformarnos con unas migajas.
Habrá rector gústenos o no. Ni siquiera los más de seis mil votos serán tomados en cuenta; hay unos votos que valen –como los del Consejo Superior- y otros que nunca valdrán nada: los de los estudiantes. ¿Quién sea? No importa mucho. Nadie va a venir a solucionarnos la vida. Hace tiempo que prometieron arreglar la sede, mejorar la biblioteca, aumentar la cobertura de los almuerzos y hasta ahora son puras promesas.

Este no es un problema de coyuntura. Se convierte en estructural cuando los mismos problemas que se reflejan en la tan cacareada “democracia colombiana” carcomen las entrañas de nuestra Universidad. ¿Qué hay corrupción? ¡Sí! ¿Clientelismo? ¡Claro! ¿Promesas incumplidas? Definitivamente. Un reflejo de esta democracia de copialina ¡Ni más ni menos! ¿De dónde viene la solución? De nosotros. ¿De quién depende que esto siga así? De nosotros también. Si no se lucha al mismo tiempo contra la estructura grande, contra el Estado Colombiano, nada cambiará en un espacio como lo es la Universidad, manejada por los contratos y los caprichos golosos de los políticos de turno.

Aquí podemos tomar decisiones y proponer salidas ¡Claro! Luchemos por la Universidad Distrital, en contra de la actual “Prueba Académica”, por la “Reestructuración de la Sede”, por el derecho a la organización estudiantil y sindical. Pero de la misma manera entendamos que si no nos proponemos transformar el país, la Universidad no será sino un recuerdo de antaño.
Y si la comunidad universitaria no lucha por una educación grande, de calidad, de carácter popular y transformador, no servirán de nada nuestros esfuerzos. Podemos empezar por una Universidad autónoma y beligerante, de frente al país porque aquí simplemente estamos preparando los combates y las victorias del futuro. No podemos seguir moviéndonos solamente en épocas electorales como si los problemas fueran cada 3 años.

Resultaría un fenómeno inexplicable y anormal el que la universidad marchara bien, al tiempo que el país se nos viene encima a pedazos, como un tugurio viejo. Por eso, a quienes con visión estrecha gritan histéricamente ¡salvemos la universidad! Les respondemos: sí, salvemos la universidad pero, ¡con la salvación del país!


¡Con el pueblo, con las armas, AL PODER!
Movimiento Jaime Bateman Cayón
Con Bolívar, con Camilo, con Bateman
¡AL ComBATE-MAN!


Comunicado Universidad Distrital
Martes 16 de Noviembre 2010

sábado, 16 de octubre de 2010

Tropel Universidad Pedagógica Nacional, por la DIGNIDAD


*Video enviado a nuestro Correo electrónico por algún estudiante.


"Cuando la lucha es a muerte: el fiel resiste, el indeciso renuncia; el
cobarde traiciona, el burgués se desespera, y el héroe COMBATE"

Jueves 14 de Octubre. Bogotá.

El Movimiento Jaime Bateman Cayón informa a la Comunidad Universitaria que:

1. Ante los claros indicios de autoritarismo y corrupción en la Administración de la Universidad y dado el ambiente de tensión e inconformismo se hace necesario tomar medidas combativas.

2. Es falso que la semana pasada se tuvieran evidencias de actividades que pudieran desencadenar el “Tropel”. Tal vez en el mundo imaginario del señor Juan Carlos Orozco son más importantes las fiestas de la burguesía colombiana y su celebración de los 90 años de la Avenida Chile que la Universidad abierta y en constante debate.

3. ¿Quién se vinculó a la “efeméride” tan cacareada por el Señor Rector? ¿El estudiante? ¿El obrero? ¿o la gran clase carroñera dirigente de siempre? La Administración de la Universidad Pedagógica así haya cambiado de careta sigue recibiendo las órdenes, lo que se caiga de las mesas burocráticas y se regocijan al recibir las migajas como perros falderos.

4. Hay una clara intención de convertir un centro académico, crítico y REVOLUCIONARIO en un burladero consumista al mejor estilo del Éxito, Carrefour, en Centro Comercial Andino y demás lugares donde lo público no tiene cabida.

5. Hay constantes cierres de los espacios políticos y críticos de los que no comulgamos con las lágrimas de cocodrilo del Señor Rector que grita rasgándose las vestiduras: ¡Salvemos la Universidad! Mientras la entrega a los grandes pulpos financieros del país y del extranjero.

6. Se le escapó a Orozco del escritorio cierto contrato con el SENA, donde entrega el RESTAURANTE DE LA UNIVERSIDAD a esta entidad para que poco a poco asuma la importante labor de ayudar a RCN y CARACOL a blanquear las mentes de estos maestros que HOY VAN A “TROPELEAR” y que buscando cambiar este estado de cosas tan indignante que produce repugnancia y al mismo tiempo nos llena de fuerza para los combates venideros.

7. Rechazamos el cierre de la Universidad Pedagógica Nacional por parte del rector y sus sueños de fantasía. Proponemos una Universidad abierta al debate donde los estudiantes tomemos el papel que nos corresponde: AL FRENTE Y COMBATIENDO.

8. Reafirmamos nuestro compromiso frente a la Comunidad Universitaria y el país de mantener la llama de la revolución encendida, construyendo desde la academia, el barrio, el trabajo y la calle una patria justa muy diferente a la que hoy propone Juan Manuel Santos y su Estatuto de Seguridad Ciudadana.


Por todo lo anterior, con miras a garantizar la integridad de la Universidad Pública y su carácter crítico y REVOLUCIONARIO, y velar por la intranquilidad del sector BANQUERO MAFIOSO por excelencia del país se CONVOCA a la comunidad en general a manifestar su inconformismo en lo que aquí hoy se llama TROPEL.


El ingreso de Policía, Sijín, DAS, Ejército ó cualquier cuadrilla de delincuentes NO ESTÁ PERMITIDO.

¡Con el pueblo, con las armas, al poder!

*Agradecemos la colaboración de los compañeros de E.R.A. y su regalo que permitieron esta jornada de combate. La solidaridad y la unidad no pueden seguir siendo discursos mientras que en la oscuridad se teje un mundo más frío que el capitalista. Contando con ustedes la esperanza vuelve y renace con cada combate y con cada acto sincero de amor revolucionario.

sábado, 21 de agosto de 2010

“Así es Ricardo Jorge; desde aquí, el lugar de los hechos, para informar lo que ocurrió con el helicóptero”

Érase una vez cuando las paredes pudieron hablar…de hecho fue ayer…
La pedagógica cuestionaba el proceder de los malandrines de siempre que con saco, corbata y plancha engordan sus bolsillos y barrigas con el dinero y comida que no les pertenece.
En aulas y pasillos las capuchas y arengas manifestaban un compromiso combativo con el pueblo y sus ansias de igualdad, libertad y dignidad; y más paredes de calle atestiguaron la presencia de la generación decidida a vencer.




Todo parecía normal… hasta que… esta oligarquía envejecida, como siempre temerosa del poder de un pueblo ultrajado, envió a sus más fieles y ciegos sirvientes por aire y tierra como cual ave carroñera que espera despojar de su propio ser a un pueblo moribundo por la explotación y desidia…


No fueron rayos ni centellas los que provocaron la ira y el desconcierto en la cuadra más parada de Bogotá, sino que la hélice del autoritarismo -muy amenazante ella- sobrevolaba las cabezas de aquella gente que lucha por una Colombia del tamaño de sus sueños… pero…

...Petos tronaron, gargantas siguieron arengando y aplausos sonaron como muestra de las ganas de defender lo que con sangre, sudor y lágrimas ganaron aquellos que soñaron y lucharon por un futuro lleno de oportunidades para todos.



E insistimos: que mientras esto no cambie, la democracia seguirá sabiendo a frustración, ¡O A MIERDA!


¡Ni con helicópteros, ni con balas, ni con espías nos podrán parar!
¡Con el pueblo, con las armas, al poder!
“Sigan ustedes en estudio, Ricardo Jorge”

*Comunicado a la Comunidad Universitaria de la UPN, a raiz de la intromisión de un helicóptero de la Policía en nuestra acción del día anterior.

“Así es Ricardo Jorge; para informar que el Movimiento Jaime Bateman se sigue moviendo. Sigan ustedes en estudio, Ricardo Jorge”

Hay una cosa clara: no hay nada nuevo aquí. Los problemas son los mismos y las soluciones escasas. Ni un rector ni otro. No podemos esperar nada espectacular de alguien que era el “gallo tapao” de Ibarra. Lo tenía bien escondido hasta que lo “quemaron”. Que habrá menos almuerzos, menos libros, menos presupuesto, más amenazas, más infiltrados no constituye un gran hallazgo, eso lo sabe todo el mundo. Y más cuando Juan Ma Santos Positivos es quién dirige esta orquesta. Lo que realmente nos inquieta es que no haya movilización por iniciativa propia del estudiantado; a los de la Facultad de Educación ya los están acosando con cerrarles la carrera y mientras tanto, los demás, miran sin asombro “porque como no me toca a mí” pues me quedo callado.

Pero si alguien se sale del libreto tiene problemas; llamados de atención, señalamiento, y si no escarmienta ahí está todavía parada la “Tanqueta” en la Calle 73 con Cr 11 ó los ESMAD en la Calle 72 para recordarle que aquí sólo es “buena” la violencia oficial; de esa si no reniega el rector, ahí sí es buena, benéfica y necesaria, para reprimir las ideas, para quitarle lo público a la U.Pública, para sacar a los comerciantes del sector amangualados con la policía. Pero si nos indignamos por algo y utilizamos la fuerza, ponen el grito en el cielo el creador de los Falsos Positivos y su servidumbre. ¡Otra vez la doble moral de esta Oligarquía! Pero no nos asustamos y comenzamos el combate.
Porque mientras esto no cambie, la democracia seguirá sabiendo a frustración, ¡O A MIERDA!
Martes 17 de Agosto de 2010- Jornada de pintas UPN

lunes, 16 de agosto de 2010

Carta de Fayad a sus hijas

Junio de 1983

Gorgojitos:


Hoy, he perdido a un amigo, he perdido a mi hermano de muchos sueños y victorias. He perdido a mi jefe y comandante. Pero no estoy triste. Es mayor la fuerza de su ejemplo, su pasión por la vida y el futuro, su alegría de combatiente, que no me lo imagino muerto, sino allí no más, un poco delante de nosotros urgiéndonos a avanzar, llamando a la audacia, convocando a la rebelión contra la injusticia, a la lucha por la risa.


Él decía –dice- que la revolución es una fiesta. La fiesta de la dignidad, la voz tumultuosa de los por siempre silenciados; la presencia desbordante de los por centurias ignorados. Es la fiesta de la construcción plena, total de una nueva sociedad, donde el hombre, de verdad pueda serlo.
Estuvo dispuesto a morir, a triunfar, para que ustedes, gorgojitos míos, no tuvieran que morir, ni todos los niños de Colombia, ni Natalia, ni su hermanita.


Era el papá de Natalia, el que siempre se reía, el que desobedecía las órdenes de las mamás; el que iba al mar con ustedes. Ahora, como hace muchos años, yo voy también a trabajar para construir un mundo a la altura digna de la mirada limpia de los niños.


Algún día, mamá, les leerá esta carta, les contará de estos años, de toda la alegría compartida; de los inmensos momentos de alegría y de todo el amor que le tengo a ella, de la presencia amorosa de ustedes, de cómo hablábamos cuando ustedes eran bebés, del momento oscuro y afirmativo de la tortura, cuando el recuerdo de ustedes afianzó un compromiso adquirido por la dignidad de la humanidad.


Les contará, ella, o quizás yo mismo, de los domingos cálidos, en que sus risas soledades me quitaban y cárceles arrancaban, como cuenta el poeta Miguel Hernández.
Algún día, entenderán tanto amor que les tengo, y tan corto el tiempo. Pero hay millones de niños, con cara triste, sin escuela y sin juguetes: y es necesario y urgente que esta injusticia termine y la felicidad sea el mundo natural y social del niño.

La lealtad, la dignidad y la indignación contra la injusticia nos hacen fuertes, nos vuelven alegres y nos llenan el corazón del calor de la amistad. Hoy, esto es para ustedes, todavía, preocupaciones a distancias.

Mientras tanto; ayuden a la mamá. Quiéranse y compartan los juguetes y la risa. Los libros léanlos y ámenlos. Cuando vuelva jugaremos con los carritos, los barcos; jugaremos con el agua y nos reiremos con el juego de palabras que tanto nos gusta. Nuestros amigos y amigas, siempre estarán con ustedes, Nana y Tata, gorgojitos, Valeria y Alejandra, nos veremos siempre.


Lili, esta carta, no es escrita con afán, sino con toda la intensidad de este amor, a vos, compañera total, de lucha, de sueños compartidos, de calles caminadas. De contactos clandestinos, de cálidos momentos de hogar y dulzura, a Lili, la novia de calles, libros. A Lili, la madre soñada y adorada de nuestras hijas. A la compañera de esta pasión contra la injusticia. Te llevas mi amor y me traes tu presencia. Cómo adoro tu entrega y tu amor de tantos años.
Te adoro Lili, te adoro.


Álvaro.

domingo, 8 de agosto de 2010

Comunicacion del ELN al pueblo Colombiano

RESPUESTA A LA PROPUESTA DEL GOBIERNO VENEZOLANO
Comando Central
jueves, 05 de agosto de 2010


El Gobierno de Uribe fue la expresión más clara del guerrerismo en Colombia y en el continente, siempre estuvo alineado con los intereses gringos y apoyó todas sus iniciativas de agresión internacional y en nuestro suelo. Nos deja la herencia de las más de 7 bases militares gringas, como amenaza para el país y el conjunto de países de América del Sur y el Caribe.


La continuación de esta política guerrerista e intervencionista fue la que difundió en su campaña electoral el actual presidente electo Juan Manuel Santos. En este sentido las amenazas siguen vigentes y no hay motivos para pensar lo contrario.

El gobierno de Uribe y su sucesor han querido vender la idea que la Insurgencia colombiana, y en particular el ELN, se niegan a construir un camino hacia la paz. Negando lo que en diversos procesos de paz se ha intentado, en los cuales los gobiernos de turno lo único que les interesa es que las guerrillas se desmovilicen y desarmen, impidiendo de plano los cambios estructurales que son las verdaderas causas de la existencia del conflicto interno colombiano.

Los Estados Unidos y la oligarquía colombiana pretenden internacionalizar el conflicto colombiano, usándolo como pretexto para intervenir militarmente en los países vecinos y afectar los procesos democráticos y de cambios sociales que se construyen en nuestro continente.

Las intenciones guerreristas de los aventureros del Pentágono y las locuras del gobierno de Uribe son el mayor peligro para el futuro de la vida de las gentes de todo el continente. Frenar tamaña locura es una prioridad para el continente, en tal sentido consideramos de la mayor seriedad la propuesta de paz que desde el Gobierno de Venezuela se ha manifestado.

El ELN está interesado en trabajar por construir una salida política al conflicto interno de Colombia, en los marcos de una propuesta de paz para el continente, vinculante a los esfuerzos de los países que integran UNASUR y de otras iniciativas de acompañamiento que desde la comunidad internacional surjan.

Desde ya nos disponemos a intercambiar con el Gobierno Venezolano y otros Gobiernos del Continente para explorar los caminos que hagan posible la paz en Colombia y en Nuestra América.

Nicolás Rodríguez Bautista
Primer Comandante

Antonio García
Segundo Comandante


EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL

Colombia… Para los trabajadores !
Ni un paso atrás… Liberación o Muerte !

Montañas de Colombia
Agosto 4 de 2010